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eL mejor ChoCOlAte

empieza CoN mAnoS dE

mujErEs mexICAnaS

El oriGEn

En la Chontalpa tabasqueña, donde la tierra siempre huele a lluvia y cacao, hay comunidades enteras que siguen cultivando el fruto que dio origen al chocolate. Ahí, entre árboles húmedos y mazorcas maduras, nace Chocochimy.

Pero esta no es solo la historia de un chocolate.
Es la historia de las mujeres que sostienen el cacao mexicano.

En muchas comunidades de la región, gran parte de los hombres migran a Estados Unidos en busca de trabajo. Mientras tanto, las mujeres permanecen en Tabasco cuidando la tierra, cosechando el cacao, fermentándolo, secándolo y preservando un conocimiento agrícola que ha pasado de generación en generación.

raíceS

ComPartIDAs

Esta dedicación no conoce fronteras dentro de nuestro territorio. Si bien el corazón de nuestra historia late con fuerza en la Chontalpa tabasqueña, el alma de Chocochimy se extiende por las tierras altas y selvas profundas del sureste mexicano. En cada barra convergen los perfiles únicos del cacao cultivado en las montañas de Chiapas, la riqueza ancestral de Oaxaca y la tenacidad de los suelos de Guerrero. Es un mapa vivo de identidad, donde mujeres valientes cuidan el legado de la tierra para transformar el fruto más sagrado de México en una experiencia de excelencia, honestidad y origen puro.

VerDADeRo

CAcaO MeXa

No cualquier cacao puede convertirse en Chocochimy.
El nuestro nace en Tabasco, en una región donde el cacao forma parte de la tierra, de la historia y de la vida cotidiana desde hace siglos.

Trabajamos con cacao amarillo, una variedad reconocida por sus notas suaves, aromas más delicados y un perfil naturalmente más cremoso. Un cacao que crece bajo sombra, entre humedad tropical y suelos fértiles alimentados por los ríos del sureste mexicano.