Antes de convertirse en una barra, el chocolate comienza con una semilla, una parcela y unas manos que conocen la tierra.
En la comunidad de La Chontalpa de la que proviene nuestro cacao, esas manos son, en su mayoría, de mujeres.
Muchas de ellas permanecen en la comunidad mientras sus esposos migran a Estados Unidos en busca de trabajo. Son ellas quienes continúan atendiendo los cultivos, cuidando a sus familias y sosteniendo gran parte de la vida cotidiana del lugar.
Esta realidad es el origen de Chocochimy.
No nacimos solamente para crear chocolate mexicano. Nacimos con la intención de construir una marca que reconozca a las personas que hacen posible cada barra y que contribuya a generar mejores oportunidades para las mujeres que cultivan el cacao.
Porque creemos que un buen chocolate debe saber bien, pero también buscar ser más justo desde su origen.
¿Qué es ChocoChimy?
ChocoChimy es una marca mexicana de chocolate elaborado con cacao procedente de La Chontalpa, Tabasco.
Creamos barras con una identidad contemporánea, divertida y orgullosamente mexicana. Queremos que disfrutar un buen chocolate sea algo cercano, sin reglas complicadas ni solemnidad innecesaria.
Sin embargo, nuestra historia no comienza con el empaque ni cuando alguien abre una barra.
Comienza mucho antes, en el campo.
Comienza con las personas que conocen los ciclos del cacao, cuidan las parcelas y mantienen vivos conocimientos que han pasado de una generación a otra.
Por eso, para entender qué es Chocochimy, también es necesario conocer a las mujeres que están detrás de su cacao.
Las mujeres que sostienen el cacao de La Chontalpa
En la comunidad de origen, gran parte del trabajo relacionado con el cacao es realizado por mujeres.
La migración de muchos hombres hacia Estados Unidos ha provocado que ellas asuman múltiples responsabilidades. Además de cuidar a sus familias, continúan trabajando las parcelas, atendiendo los cultivos y resolviendo las necesidades cotidianas de la comunidad.
A estas responsabilidades se suma el aislamiento.
Para acceder a ciertos servicios, realizar trámites o encontrar un teléfono desde el cual comunicarse con sus familiares, algunas mujeres deben caminar durante varias horas hasta Comalcalco o Huimanguillo.
Una actividad que en una ciudad puede tomar unos minutos se convierte para ellas en un recorrido largo que requiere tiempo, esfuerzo y organización.
A pesar de estas condiciones, continúan cultivando el cacao y conservando los saberes relacionados con su transformación.
Los conocimientos sobre la selección, preparación y elaboración del cacao se han transmitido principalmente de madres y abuelas a hijas, mediante la práctica cotidiana y la enseñanza dentro de las familias.
Estas mujeres no son un elemento secundario en la historia de Chocochimy.
Son una parte esencial de su origen.
Nuestra misión: hacer chocolate más justo
La misión de ChocoChimy es contribuir a que el cacao genere más oportunidades para las mujeres que lo cultivan.
Para nosotros, hacer chocolate justo significa reconocer de dónde viene el cacao, quiénes participan en su producción y qué dificultades enfrentan las comunidades antes de que el producto llegue a las manos del consumidor.
También significa evitar que el trabajo de las productoras desaparezca una vez que el cacao se transforma en una barra.
Queremos que el crecimiento de Chocochimy pueda convertirse, poco a poco, en acciones concretas que beneficien a la comunidad.
Nuestra misión se construye alrededor de cuatro compromisos:
- Pagar un precio justo por el cacao, reconociendo el trabajo, el conocimiento y el tiempo que las productoras dedican a su cultivo.
- Visibilizar el papel de las mujeres que sostienen las parcelas y la vida cotidiana de su comunidad.
- Generar mayor valor alrededor del cacao de La Chontalpa, evitando tratarlo como una materia prima anónima.
- Desarrollar apoyos que respondan a las necesidades reales identificadas junto con las productoras.
A diferencia de los modelos convencionales de compra, en los que el precio del cacao puede estar condicionado por intermediarios o establecerse sin reconocer plenamente el esfuerzo de quienes lo cultivan, ChocoChimy busca construir una relación más directa y transparente con las productoras.
Para nosotros, pagar un precio justo no es un gesto adicional ni una herramienta publicitaria. Es el punto de partida para reconocer el valor real del cacao y contribuir a que una mayor parte de los beneficios permanezca en la comunidad que lo hace posible.
Sabemos que utilizar palabras como “justo”, “responsable” o “sostenible” no es suficiente.
El propósito debe demostrarse mediante relaciones transparentes, acciones concretas y resultados que puedan comunicarse con honestidad.
Por eso, conforme avance el proyecto, queremos compartir quiénes participan, qué necesidades se han identificado, qué iniciativas se están desarrollando y de qué manera cada compra contribuye a fortalecerlas.
Una marca que escucha antes de hablar
Contar la historia de una comunidad implica una gran responsabilidad.
ChocoChimy no busca hablar en nombre de las mujeres ni presentar sus dificultades como una herramienta para vender más chocolate.
Nuestro objetivo es reconocerlas por su trabajo, su conocimiento y su capacidad para sostener sus familias, sus cultivos y su comunidad.
No queremos construir una narrativa basada únicamente en las carencias.
Queremos hablar también de su fortaleza, de los saberes que protegen y del papel central que desempeñan en la conservación del cacao de La Chontalpa.
La misión de ChocoChimy no consiste en aparecer como una marca que llega a salvar una comunidad.
Consiste en escuchar, colaborar y utilizar el crecimiento del proyecto para ayudar a generar oportunidades alrededor de un trabajo que ya existe y que merece mayor reconocimiento.
Chocolate mexicano con raíces y personalidad
Chocochimy también nace para mostrar que un chocolate con propósito puede ser divertido, atrevido y cotidiano.
No necesitas ser especialista para disfrutarlo.
No necesitas identificar cada nota aromática ni seguir un ritual.
Puedes partirlo, compartirlo, combinarlo o guardar el último pedazo para ti.
Queremos que el chocolate mexicano se sienta cercano y que más personas conozcan la historia detrás del cacao sin convertir cada barra en una lección complicada.
Porque una marca puede tener colores intensos, una comunicación irreverente y una personalidad contemporánea sin olvidar sus raíces.
Puede celebrar el placer de comer chocolate y, al mismo tiempo, reconocer el trabajo que existe detrás de él.
¿Qué significa “justo como te gusta”?
La frase “justo como te gusta” representa las dos partes de Chocochimy.
La primera habla del disfrute.
Cada persona tiene una forma distinta de comer chocolate. Algunas buscan sabores suaves y cremosos; otras prefieren una experiencia más intensa. No existe una manera correcta de disfrutar una barra.
La segunda habla de nuestra misión.
Queremos contribuir a que el chocolate sea más justo para las mujeres que cultivan el cacao y sostienen su comunidad.
Justo como te gusta significa disfrutarlo a tu manera.
Pero también significa recordar que detrás de cada barra existen personas, historias y territorios que merecen ser reconocidos.
Una barra que conecta dos realidades
Entre una parcela de cacao en La Chontalpa y la persona que abre una barra existen muchos kilómetros, procesos y decisiones.
De un lado están las mujeres que cuidan los cultivos, sostienen sus hogares y recorren largas distancias para llegar hasta Comalcalco o Huimanguillo.
Del otro está quien encuentra una barra, la abre y la disfruta durante unos minutos.
Chocochimy quiere acercar esas dos realidades.
Cada barra puede ayudar a que más personas conozcan el cacao de La Chontalpa, reconozcan el trabajo de sus productoras y formen parte de un proyecto que busca generar mayor valor desde el origen.
Nuestra historia comienza con las mujeres que sostienen el cacao.
Continúa con cada barra que elaboramos.
Y crece con cada persona que decide disfrutarla.
CHocOChimY.
cHOCOLATE MEXICANO. JuSTO, COMo tE GUSTa